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Mostrando entradas con la etiqueta Joe Cornish. Mostrar todas las entradas
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4 ene 2012

Lo mejor de 2011.


Llegó el momento de ajustar cuentas con lo que ha sido 2011 desde un punto de vista cinematográfico. Aquí tienen mi resumen con lo mejor que se ha estrenado en las salas de cine españolas durante 2011, siempre desde el criterio de un humilde servidor, claro está. Un artículo publicado originalmente en el último número de la edición impresa de Crónicas de un Pueblo.

El año se ha acabado y, como siempre, uno tiende a hacer balance. Como el tiempo apremia y tampoco hay mucho espacio, voy a obviar las decepciones de 2011 (que también las hubo) y voy a centrarme en recomendarles mis diez películas favoritas de este año: 

1) ATTACK THE BLOCK (Joe Cornish), por su habilidad para sorprender y convertirse en un cóctel irresistible de mis géneros favoritos: acción, terror, ciencia-ficción y comedia adolescente. 

2) SUPER 8 (J.J. Abrams), por reivindicar el poder de la imaginación en la infancia y por homenajear tanto al cine familiar de Steven Spielberg como a la Serie B de monstruos, algo de lo que muchos parecieron no darse cuenta. 

3) DRIVE (Nicolas Winding Refn), por su hipnótica perfección audiovisual y por ser una de las historias de amor más bellas (y bestias) que he visto en mucho tiempo, además de un retrato desolador sobre la figura del héroe trágico. Y por una banda sonora impecable. 

4) EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (Rupert Wyatt), por conseguir romper las barreras de prejuicios que se habían erigido en torno a ella y por mezclar con pasmosa destreza la reflexión social y el espectáculo. 

5) MIDNIGHT IN PARIS (Woody Allen), por recuperar al mejor Allen, el de las historias amables con un poso amargo y mucho humor, el de la magia, los personajes inolvidables y las réplicas ingeniosas. 

6) CRAZY, STUPID, LOVE (Glenn Ficarra y John Requa), por su amplio reparto en estado de gracia, la manera en la que consigue hilar varias tramas paralelas y hacerlas confluir de manera inteligente e hilarante. 

7) INSIDIOUS (James Wan), porque aunque se estrenara con casi un año de retraso aquí, sigue siendo la película de terror más inquietante y poderosa que llegó a nuestras pantallas en 2011. 

8) LAS AVENTURAS DE TINTÍN: EL SECRETO DEL UNICORNIO (Steven Spielberg), por recuperar al Spielberg que amamos, al que sabe dirigir secuencias de acción que quitan el aliento y sabe contar trepidantes relatos de aventuras. 

9) SED DE VENGANZA (George Tillman Jr.), por ir más allá de lo que se le pide y traspasar el umbral de película al servicio de Dwayne “The Rock” Johnson para convertirse en algo si cabe más interesante: una película de acción hecha con las tripas y con el cerebro. 

10) LA PIEL QUE HABITO (Pedro Almodóvar), por devolvernos al Almodóvar más exagerado y acercarse al género fantástico sin perder ni un ápice de su personalidad. Hay otras que se quedan en el tintero y también muchas a las que habría que darle cera pero, como me recuerda mi tío, a veces es mejor recomendar antes que ponerse a quejarse de todo. Feliz 2012.

9 dic 2011

'Attack the block'

(Attack the block. Joe Cornish. Reino Unido / Francia. 2011. 88 minutos) En este revival ochentero en el que nos hallamos, faltaba todavía una película capaz de adquirir valor icónico, demostrando amor y respeto por las formas del pasado pero huyendo de la nostalgia explícita, desde una óptica contemporánea, atrevida y enérgica. Recordando uno de los mejores largometrajes que se han estrenado en 2011, Super 8, podríamos decir que si la película de J.J. Abrams es el E.T. (Steven Spielberg, 1982) de nuestros días, Attack the block es el Critters (Stephen Herek, 1986) actual, con el espíritu gamberro de El terror llama a su puerta (Night of the Creeps. Fred Dekker, 1986), la capacidad para mezclar terror e infancia de Una pandilla alucinante (The Monster Squad. Fred Dekker, 1987) y el carisma naïf de Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles. Steve Barron, 1990), de la que también retoma su capacidad para otorgar personalidades propias a sus protagonistas (unos jóvenes pandilleros de un barrio marginal de Londres enfrentados a una invasión alien) y asociarlos a gadgets o armas concretos. Son, como ven, referentes que se apartan voluntariamente de la ñoñería (por otra parte, entrañable... a veces) de la factoría Amblin y que demuestran que los 80 no sólo fueron de Spielberg.

LO MEJOR: La habilidad de Cornish para mezclar géneros.
LO PEOR: Que su estreno en España haya sido tan limitado.
Pero, independientemente de la capacidad de Attack the block para recordarnos tiempos pretéritos desde la modernidad (esos bichos peludos con colmillos fluorescentes son lo más cool que han visto sus ojos en muchos años), hay que reverenciarla como una pequeña joya multigenérica que conjuga con una habilidad pasmosa el sentido del humor, de la espectacularidad, de la acción, de la fantasía y del terror. Todo comprimido en un ajustado metraje que se disfruta a tope desde el minuto uno y no hace otra cosa que ir a más durante su recorrido. Con su falta de ambiciones y su frescura, es imposible resistirse a los encantos de una cinta que crece en el recuerdo y que, para colmo, mantiene toda su eficacia (y hasta se podría decir que la amplía) en un segundo visionado. Por si fuera poco, a Joe Cornish todavía le sobra tiempo para introducir en su guión algunos apuntes cargados de mala leche sobre los conflictos sociales y sobre cómo a las altas esferas les interesa mantenerlos y hasta potenciarlos, con tal de que los que menos tienen sigan donde están (matándose entre ellos para sobrevivir) y los más poderosos sigan contemplando el mundo desde su posición privilegiada y relativamente segura. Attack the block es la película de la que me gustaría que hablaran los niños de hoy en el futuro, cuando les afecte el ataque retro del que nosotros somos víctimas ahora y se quejen de que "ya no se hacen pelis como las de antes".

4 nov 2011

Los cuatro golpes.


Seguro que conocen esta sensación: están tan tranquilos, se sientan a ver una película y, cuando ésta termina, descubren que su vida es un poquito mejor que noventa minutos antes. En el nuevo número de Crónicas de un Pueblo hablo de esto y doy las gracias al Cine por darme todo lo que me da.

     Primer golpe. Me acerco al COC (Centro de Ocio Contemporáneo) de Badajoz. Dentro del ciclo “Clásicos del cine europeo”, hoy proyectan ‘LOS 400 GOLPES’ (Les 400 coups. 1959), de François Truffaut. Es una de esas películas que, dicen, cualquier cinéfilo debe haber visto. No se me ocurre mejor modo de descubrirla que en versión original subtitulada y por el precio de un euro. Noventa y nueve minutos después me encuentro en estado de shock emocional, algo que intento disimular todo lo que puedo. Aparentemente la película sólo me ha encantado. Pero hay más: me siento afortunado por haber podido encontrar una obra maestra de tal magnitud a estas alturas de mi vida, me doy cuenta de que, por suerte, todavía tengo muchas cosas por descubrir y que, al mismo tiempo, soy lo suficiente mayor como para que las cuitas de Antoine Doinel, el personaje protagonista de la película, me hayan removido las entrañas. Me siento vivo.
     Segundo golpe. Estrenan en todos los cines ‘CRAZY, STUPID, LOVE’ (2011), de Glenn Ficarra y John Requa. Algunas críticas han sido tibias, aunque otras hablan de joya a reivindicar y a destacar dentro de un género, la comedia romántica, del que no soy especialmente fan. Ciento dieciocho minutos después me encuentro en un estado de alegría total, algo que no intento disimular a mi pareja en ningún momento. Es evidente que la película me ha dejado satisfecho. Y más que eso: Bea y yo nos hemos pasado dos horas sonriendo, a veces carcajeándonos, nos hemos encariñado con los personajes y me doy cuenta de que, probablemente, nunca le he visto reírse tanto con ninguna película. Me siento feliz. 
     Tercer golpe. Recupero, en DVD, una de las películas de Hayao Miyazaki que me faltaban por ver: ‘MI VECINO TOTORO’ (1988). Admiro al director japonés y confío en que este título no me decepcione. Ochenta y seis minutos después me siento imbuido por un estado de paz total, absorto todavía por la manera tan sencilla con la que el director es capaz de emocionarnos, de llevarnos a la infancia y de arrastrarnos hacia la fantasía. Me siento joven. 
     Cuarto golpe. No he podido ir a Sitges este año y me he perdido ‘ATTACK THE BLOCK’ (2011), de Joe Cornish. Pero, por suerte, ya ha aparecido en DVD y BluRay en Inglaterra. Se estrena en Diciembre en salas de cine de España (deduzco que en pocas), pero no puedo esperar a verla. Ochenta y ocho minutos después me encuentro en estado de entusiasmo. Sabía que una cinta sobre unos pandilleros londinenses enfrentados a una invasión de extraterrestres me podría gustar. Lo que no preveía es que, por el momento, se convirtiera en una de mis películas favoritas de 2011. Me siento eufórico. 
     Vitalidad, felicidad, juventud, euforia… ¿Cómo no voy a amar el cine?