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Mostrando entradas con la etiqueta Richard Dreyfuss. Mostrar todas las entradas
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19 feb 2011

'Piranha 3D'

(Piranha 3D. Alexandre Aja. Estados Unidos. 2010. 88 minutos) Con toda la que está cayendo con la Ley Sinde, la piratería y la crisis económica, que también se ve reflejada en las colas de los cines, cada vez menos pobladas por culpa no sólo de la pobre economía de los espectadores, sino por el cada vez más abusivo precio de las entradas, Piranha 3D nos sirve para reflexionar sobre algo muy importante en lo que no suelen caer los que tan alegremente acusan a los internautas de ladrones. Veamos, el estreno de la película está previsto en España para el 25 de Marzo. En Estados Unidos se estrenó en Agosto de 2010, es decir, siete meses antes que aquí. Eso significa que si el 25 de Marzo no acude nadie a las salas donde se proyecta será porque todo aquel que realmente quisiera verla ha tenido la ocasión de hacerlo ya, incluso de manera legal: el BluRay salió en EEUU el 11 de Enero, lleva subtítulos en nuestro idioma y se puede comprar en Amazon, por ejemplo. Pregunta retórica: ¿con todo lo bien que se ha escrito sobre la película, aprovechamos la primera oportunidad que tengamos de echarle un vistazo o aguantamos siete meses para poder hacerlo, pagando por dos entradas con el precio inflado por el 3D lo mismo que nos costaría el BluRay y con la incertidumbre de si realmente se estrenaría en España o no? 

LO MEJOR: Consigue todo lo que se propone.
LO PEOR: Que alguien sea capaz de aburrirse con ella.
Con todo, y aunque ya la he disfrutado dos veces, no descarto ir al cine a verla ya que, hasta ahora, contradiciendo al engreído de James Cameron y secundando al mucho más inteligente Rubén Lardín, es posible que Piranha 3D sea una de las pocas películas que de verdad merezcan la pena ver en ese sistema, ya que en la versión en 2D se intuye el festival que debe ser en formato tridimensional: Kelly Brook bailando completamente desnuda mientras bucea, miembros amputados y mordisqueados flotando en el agua, un montón de feroces pirañas avalanzándose contra el público y varios estímulos más con un carácter grotesco y desagradable a la par que lúdico y jocoso. Piranha 3D tiene todo lo necesario para que nos lo pasemos a lo grande: comienza como una comedia juvenil en plan Los Albóndigas III, sigue como una película de terror bestia y sanguinolenta y culmina en plan cinta de acción rumbera. Además, resulta imposible no contagiarse de la alegría que desprenden sus actores: se nota que Jerry O'Connell, Eli Roth, Kelly Brook y Steven R. McQueen se lo pasan teta en sus respectivos papeles, mientras que Elisabeth Shue, Ving Rhames y Christopher Lloyd aportan el perfecto contrapunto serio, por decirlo de algún modo, en medio de un bellísimo caos de efectos especiales, camisetas mojadas, sangre a borbotones y chistes guarros. La película del año, si no fuera porque es del año pasado. 

13 feb 2011

'Red'

(Red. Robert Schwentke. Estados Unidos. 2010. 111 minutos) Partiendo de un cómic de Warren Ellis como base que es traicionado al cuarto de hora de película (cuando descubrimos que el agente secreto retirado Frank Moses no está sólo en su aventura y que, además, se mueve guiado por sus sentimientos hacia una contable, no sólo por su instinto de supervivencia), el alemán Robert Schwentke ha dirigido una de las cintas más divertidas que se han estrenado en los últimos meses, además de una nueva demostración de que la acción viejuna está de moda, tras el éxito de Los mercenarios y otra adaptación de un cómic de la DC que no corrió tanta suerte comercial, Los perdedores, la cual guarda con Red no pocas similitudes: además de recordar en algunos de los escenarios que utiliza para enmarcar las escenas de acción (más que decentes, por cierto, en ambos casos), comparten también la historia de un grupo de mercenarios retirados que han de mantenerse unidos para sobrevivir a un plan urdido contra ellos con la intención de borrarles del mapa para siempre. La mayor diferencia es que en Los perdedores existía cierto poso dramático y crepuscular que en Red se torna en una ligereza y una comicidad dignas de agradecimiento: más que una reunión de viejos amigos que se quejan de lo poco que les queda de vida o de cómo han cambiado los tiempos (algo que, no obstante, también está presente), en Red asistimos a una celebración de la experiencia, una fiesta entre veteranos que rememoran con gracia triunfos pasados mientras planean el siguiente festín de tiros.

LO MEJOR: Helen Mirren con ametralladora.
LO PEOR: El clímax es un poco pocho.
Algunos se han llevado las manos a la cabeza por la decisión de Helen Mirren de participar en esta fiesta. Pobres. Mientras estos se lamentan y se dan cabezazos contra la pared intentando asimilar que una actriz británica de prestigio se preste a participar en una película así, los demás podemos regocijarnos viendo a semejante dama empuñando un calibre 50 o una ametralladora sin pestañear, a John Malkovich pasándoselo en grande y contagiándonos de su locura, a Mary-Louise Parker con cara de niña en un parque de atracciones, a Morgan Freeman mirándole el culo a una enfermera, a Brian Cox carcajeándose con una botella de vodka en la mano y a Bruce Willis y Karl Urban propinándose una ración de hostias como no veíamos desde que Roddy Piper y Keith David hicieran lo mismo en Están vivos. Puede que su enmarañada trama denote demasiado su condición de vehículo para enlazar una serie de set-pieces cada cierto tiempo, o que echemos en falta un clímax de mayor envergadura e intensidad, pero no importa demasiado si a cambio tenemos escenas como la del asalto a la casa de Moses, su salida del coche en movimiento mientras dispara o aquella en la que nos enseñan para qué puede servir un cerdito de peluche. Si no se lo pasan bien con esto igual deberían considerar que quizá tengan un problema.