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Mostrando entradas con la etiqueta Joe Dante. Mostrar todas las entradas
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9 ene 2011

'Miedos 3D'

(The Hole. Joe Dante. Estados Unidos. 2009. 92 minutos) En mi anterior post reflexionaba sobre el paso del tiempo y sobre la caducidad de ciertas películas que en un momento dado nos parecieron maravillas y hoy sólo podemos salvar por el factor nostalgia (y, a veces, ni por esas). Irónicamente, después de varios intentos frustrados por recuperar el espíritu jovial y distendido el cine de la década de los ochenta viendo películas de esa época, ha tenido que ser una cinta de 2009 la que haya conseguido transportarme de nuevo a ese estadio mental. Y no se trata de un remake, una secuela, un reboot o cualquiera de esas estrategias con las que nos intentan colar tan a menudo el mismo perro con distinto collar. The Hole es, simplemente, una película de los ochenta rodada en el siglo XXI, un ejercicio que mimetiza sin artificiosidad alguna el estilo de aquel cine familiar rebosante de imaginación, humor y terror para todos los públicos, con personajes carismáticos y una mirada infantil o juvenil que contagia al espectador la capacidad de sorpresa, inquietud y diversión que se le supone a toda persona de corta edad, quienes en principio serían el público ideal para esta película de no ser porque estas formas con las que está realizada la cinta, como reconocía el propio Joe Dante en su Masterclass en el pasado Festival de Sitges, han quedado lamentablemente anticuadas para los espectadores de hoy en día, especialmente por la triste devaluación de la imaginación como uno de los aspectos educativos y culturales básicos en el desarrollo vital de la chavalería actual. 

LO MEJOR: Recupera el espíritu del mejor cine familiar de
entretenimiento de los ochenta.
LO PEOR: Le sobran minutos.
En ese sentido The Hole era un fracaso anunciado desde su misma concepción, ya que es una película dirigida a unos jóvenes que no sienten ningún interés por ella. Su público ideal entonces es el que creció con el cine de Joe Dante, aquellos que se cagaban de miedo al tiempo que se morían de risa con Gremlins (1984), que quisieron construir una nave espacial con cubos de basura después de ver Exploradores (Explorers. 1985) y que jamás volvieron a mirar igual a su vecino más extraño después de ver No matarás al vecino (The 'burbs. 1989). Dante sigue demostrando su pericia para dirigir a actores infantiles sacando de ellos credibilidad y emoción, conjuga bien los momentos de humor con los de terror (algunos de ellos, ciertamente impactantes pese a la ausencia casi total de sangre, vísceras o sustos fáciles) y encierra a los personajes en un tramo final rebosante de audacia visual, lleno de ángulos imposibles y arquitectura onírica, que recuerda a su desbocado fragmento para la versión cinematográfica de En los límites de la realidad (Twilight Zone: The Movie. 1983), de la que The Hole retoma también, aunque no de manera explícita, su estructura por episodios: el agujero que encuentran los chicos en el sótano es capaz de proyectar sus miedos y hacerlos tangibles, con lo cual cada uno de los protagonistas tiene que hacer frente a una amenaza distinta de manera episódica, pero integrándose todo en un conjunto narrativo que no está dividido por capítulos. Quizá le sobren a la película algunos minutos y le falte algo más de intensidad, pero tal y como está el panorama, The Hole es un título totalmente recomendable que incluso podría despertar cierto entusiasmo entre la gente de mi generación. 

7 nov 2010

Especial Sitges 2010: 'Machete Maidens Unleashed!'

(Machete Maidens Unleashed! Mark Hartley. Australia. 2010. 85 minutos) El visionado de esta película lo recordaré siempre como uno de los momentos más deliciosamente extraños de mi vida, aunque no tiene tanto que ver con lo que se ve en el documental en sí (que también se las trae), como por las circunstancias que rodearon al pase. Me explico: antes de comenzar la película, tuve el honor de echar una meada al mismo tiempo que Joe Dante en los servicios del Prado. Menos mal que ya nos habíamos presentado horas antes y que ese era nuestro segundo encuentro, porque de haber sido el primero no se trataría del momento más idóneo para presentarle mis respetos y estrecharle la mano. Cinco minutos después, tenía a tres metros de mí al propio Dante, junto a nada menos que Sid Haig y Roger Corman (con quienes ya había tenido la oportunidad de hablar horas antes también), presentando la película. Así, tres leyendas del cine que nos gusta se reunieron para dar un inesperado carácter de acontecimiento a este documental, en el que participan contando sus experiencias en el cine de explotación filipino de los setenta o sus impresiones sobre el mismo. Mark Hartley, que ya desgranó la Ozploitation australiana en su anterior Not Quite Hollywood: The wild, untold story of Ozploitation (2008), se encarga ahora de descubrirnos (o re-descubrir, para los más curiosos) un cine lleno de féminas con más armas que ropa encima, villanos feos como un cáncer de pulmón, monstruos de chichinabo y ese gran héroe de 83 centímetros de altura que fue Weng Weng. Realizado con buen sentido del humor, el documental traza un recorrido histórico por los años de mayor auge de la Filipino-Exploitation, al tiempo que explica su contexto sociopolítico y cómo éste afectaba al tipo de películas que se podían filmar allí. Sólo una pequeña pega: el exceso de admiración que se profesa hacia el Apocalypse Now de Francis Ford Coppola (y me refiero, más que nada, a la cantidad de minutos que se le dedican a la película) hace que, por unos momentos, nos salgamos del documental y creamos estar ante uno bien distinto que se dedique a analizar una película que a estas alturas no necesita ninguna reivindicación. Es un pequeño defecto dentro de un conjunto divertido, didáctico y agradable. 

LO MEJOR: La oportunidad de conocer una cinematografía como esta.
LO PEOR: El momento de 'Apocalypse Now'.